lunes, 27 de julio de 2015

J.A.N. CED
Lengua Castellana
Comentario critico
Docente: Jenny Méndez.

Lizbeth Patiño
Estudiante.
El pueblo que sobrevivió a una masacre
Amenizada con gaitas
-Alberto Salcedo Ramos
     Esta crónica es la trágica anécdota de la masacre que sufrió un pueblo a causa de una guerra de poderes entre el estado, la guerrilla y la insurgencia.  Personas desalmadas y crueles, que ejecutaron una masacre escalofriante, mientras la cometían y mataban  personas a su antojo, obligaban a los músicos habitantes de este pueblo el Salado, a tocar sus instrumentos musicales  en símbolo de celebración por  cometer sus fechorías.
    Es lógico que las personas que estuvieron allí presenciando esto, al ver como mataban a su familia, amigos, o vecinos entre el canto  de las gaitas sufriera una especie de trauma  hacia   la música como sentir remordimiento frente a ese símbolo de libertad e identidad cultural    
     Y tal  como lo dice el psicólogo social que luego atendió a los pobladores-“Resulta injusto que los tambores y las gaitas de los ancestros, símbolos de emancipación y deleite permanecieran atadas al terror.” - , ya que antes de que pasara esto disfrutaban la música y oír a su gente tocarla. No más que reconocer el poder aliviador del arte, el amor  hacia sus raíces para que no se desvanecieran y  pudieran encontrar una razón para recuperar su vida, oír las melodías de su tierra. Pienso que lo que la gente intentaría hacer seria poder recuperarse de lo que les paso y el silencio no podía ayudarlos, ya que cuando se está en silencio se tiende a pensar, a pensar en lo que  duele, en lo que  hace falta, en lo que un día estuvo pero ya partió, en lo que se quiere y ya no se tiene. La música les ayudo a hacer el duelo y a recuperar una pequeña parte de lo perdido.
     También intento ponerme en los zapatos de estas personas, los entendería perfectamente, pero lucharía por verle algo positivo a la narración que hace la voz del pueblo, y seria recordarlo de una manera distinta, fue trágico lo que paso, es cierto, porque le ocurrió  a alguien que nos importó demasiado, o que sencillamente no nos importó pero teníamos aprecio por él o ella, si hubiese estado allí, buscaría acordarme de todos los momentos que pase con ellos, y estoy segura que todos tenemos una canción que nos lleva de una manera muy bonita a algún lugar, alguna persona, algún momento o a alguna experiencia de grata recordación, y que cuando la escuchamos no podemos evitar sentir lo que vivimos, entonces celebro que estas personas  escucharan  una canción y se acordaran  de la persona en sí y no del terror sembrado por los paramilitares.
     Para finalizar estoy totalmente de acuerdo con la manera en la que actuaron los habitantes el día en que el psicólogo les manifestó esto. Así mismo como lograron darse cuenta de que era lo que realmente sentían y pensaban ante la maravilla de la música.